LO QUE TU ESPACIO DICE DE TI

Mucho se aborda el tema de la imagen física y su importancia en los negocios, pero lo cierto es que la apariencia de una persona siempre es reforzada (o anulada) por el espacio que le rodea. La imagen no sólo se extiende a la forma de vestirse, de moverse o comportarse, también al sitio que ocupa una persona, como el auto o la oficina, habla tanto o más de sí misma que otros elementos.

Todo aquello que forma parte de nuestro entorno habitual es una extensión de nosotros mismos. Analiza cómo has decorado tu escritorio o la sala de tu casa, lo cual es un reflejo directo de tu personalidad. Como consultora en imagen puedo afirmar que ver a una persona bien vestida, no es sinónimo de tener espacios sanos. 

¿Te has puesto a pensar en cuántas cosas guardas día con día? Cuántas cosas ocupan un lugar en tu vida, dejando muy poco lugar para lo venidero. Con esto, retomaré el texto de Joseph Newton, llamado “El principio del vacío”, mismo que recomiendo cada vez que me encuentro con un cliente que se niega a desprenderse de sus viejos hábitos: “¿Usted tiene el hábito de juntar objetos inútiles en este momento, creyendo que un día (no sabe cuándo) podrá precisar de ellos? Y, emocionalmente “¿tiene el hábito de guardar resentimientos, tristezas, miedos, etc.? No haga eso. Es anti-prosperidad. Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a su vida. Es preciso eliminar lo que es inútil para que las oportunidades vengan. Es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que se desea.”

Hoy te invito a crear un área para el empleo de tus sueños. No importa si ya lo tienes o si apenas es una idea. El abrir espacios da la bienvenida a la persona que siempre has soñado ser. Piensa en cuanto tiempo estás perdiendo en el cuidado de artículos que ya no usas, ni usarás. Cuando se atesoran cosas, se abre la posibilidad de una futura carencia.

El espacio es determinante para una imagen de éxito, por ello limpia tu guardarropa, tu estudio o tu auto, al tiempo que limpias tu mente y tu espíritu. El espacio reforzará tus objetivos y mentalmente estarás más relajado y atento ante las nuevas oportunidades.

¿No sabes cómo empezar? Aquí te dejo algunas ideas:

• Saca de tu cajón del escritorio aquellas cosas que no has utilizado en el último año. Si en 12 meses no las has requerido, es muy probable que más adelante tampoco lo hagas. 

• Crea un tablero con imágenes que te recuerden tus objetivos profesionales y visualízalo diariamente. 

• Decora tu entorno, ponle tu toque personal y cerciórate de sentirte cómodo en él. Agregar plantas, luces o fotografías, pueden ser una buena opción para mentes creativas.

• Ordena tu escritorio, archiva documentos y elimina lo que no utilizarás más. Cada que acumulas un papel o un documento electrónico, se agrega un elemento más para generar estrés en un momento posterior.

• Considera el cerrar asuntos que por alguna circunstancia has dejado inconclusos, y abre nuevos horizontes. El tener temas pendientes, tampoco permite brindar la energía necesaria para iniciar nuevos planes. 

Proyecta en el espacio aquello que realmente deseas para tu vida. El orden y la limpieza son indispensables para ello. Cada que te deshagas de algo que ya no te sirva, piensa que al mismo tiempo estás liberando algo internamente en beneficio para ti.

Es preciso eliminar lo que no nos es útil para que las oportunidades vengan, explica Joseph Newton en “El principio del vacío”. 

“La fuerza de ese vacío absorberá y atraerá todo lo que se desea.”

Liliana De Luna

Consultora en Imagen para el logro de objetivos