A&B EN CONGRESOS MÉDICOS

Entre prácticas de comercialización de los recintos sede hasta regulaciones de la industria, el tema de los alimentos y bebidas ha modificado, a lo largo del tiempo, la organización de los eventos.

Los congresos, a diferencia de las convenciones, no incluyen alimentos para los participantes y sólo se ofrece café y agua, en ocasiones acompañados de galletas o pan dulce y en el mejor de los casos de refrescos. La mayoría de las veces se ofrece un cocktail de bienvenida de una hora de duración con bebidas nacionales y canapés, que generalmente son cortesía de la sede cuando se trata de un hotel. Es común que exista una cena para los profesores, la cual es patrocinada por una compañía comercial y una cena de clausura que debe ser pagada por los congresistas, aparte de su inscripción.

De un tiempo a la fecha los hoteles con facilidades para congresos, esto es, con salones suficientes, han ofrecido exentar las rentas de los espacios a cambio del consumo de alimentos, lo cual es sumamente favorable para los asistentes porque comen sin costo en el mismo lugar y pueden tener botanas todo el día. La cena de clausura ya no les cuesta y la asociación que promueve el congreso sólo paga extra el 15% de servicio, ya que ha cambiado el pago de renta de salones por el pago de alimentos y bebidas.

Esta nueva modalidad da una ventaja a los hoteles sobre los centros de convenciones ya que estos últimos, además de cobrar por el piso, cobran por todos los consumes, de tal forma que eventos cuyo tamaño puedan llevarse a cabo en un hotel hoy en día los hacemos ahí, no sólo por lo ya explicado sino porque para los congresistas, sobre todo para los profesores invitados, es más cómodo bajar de su habitación al área del congreso y no tener que desplazarse a otro sitio, lo cual le genera a la organización un ahorro importante en transporte.

Algunos centros de convenciones ya están reaccionando ante la competencia que les representan los hoteles y han iniciado el intercambio de A&B por renta de piso, sin embargo, tienen la desventaja de que ellos no obtienen ingresos por hospedaje o por consumos individuales en restaurantes como sucede en los hoteles.

Hace años era común que la industria farmacéutica patrocinara grandes eventos sociales con artistas o grupos musicales de moda, lo cual se acompañaba de una comida o cena; sin embargo, debido a las nuevas regulaciones para la industria (compliance) esto ya no existe y ahora orientan esos recursos al otorgamiento de becas para los asistentes o a la organización de actividades académicas para dar a conocer sus productos o equipos.