Cómo entablar una conversación exitosa

Descripción principal. Después de romper el hielo y tocar algún tema especial, profundiza y haz preguntas con mayor detalle. Procura generar empatía.

Después de varios años de experiencia en la industria de reuniones, me he percatado de que al momento de relacionarnos con otras personas en un evento corporativo, comúnmente nos vemos inmersos en conversaciones triviales, con temas poco significativos, como el clima, el tráfico o el deporte;  también existen casos de charlas demasiado polémicas como política y religión que, lejos de facilitarnos el acercamiento y la relación, complican la generación de empatía corriendo el riesgo de terminar en una plática aburrida, poco trascendente, algo “acalorada” o incluso incómoda.

Una de las grandes aportaciones que ofrecen los eventos corporativos es el networking, cuya base principal radica en la conversación, por lo que mi sugerencia es que te acerques a las personas con temas equilibrados, evites mencionar ideas extremistas y te apoyes en contenidos más cálidos y quizá un poco personales; esto hará que conectes mejor con tu interlocutor. Aquí algunos ejemplos:

  • ¿A qué te dedicas?
  • ¿Cuál el es objetivo de tu presencia en este evento?
  • ¿Cuál es tu libro favorito?
  • ¿Qué libro te ha influenciado y de qué forma?
  • ¿Qué palabra te describe de mejor manera?
  • ¿Qué es lo qué más te interesó del evento a partir de la invitación?
  • ¿Qué ponencia o elemento ha sido tu favorito?

Si lo que buscas es entablar una conversación con alguien en particular, mi recomendación es que investigues previamente sobre los gustos e intereses de aquella persona para que al momento de la plática integres algunos de esos elementos con el objetivo de incrementar el interés en la conversación, aumentando las probabilidades de que te escuche con atención. Hoy en día existe una tendencia conocida como “No Small Talk”, que busca evitar las conversaciones demasiado superficiales entre personas que acaban de conocerse. Al principio puede parecer algo complicado e intimidante pues al no saber nada sobre el otro, las ideas sobre posibles temas se reducen, aunque existe la opción de buscar en el entorno del evento elementos que te ayuden a relacionarte. Por ejemplo, el interés que comparten por el tema o producto que se promueve.

La espontaneidad es de suma importancia al momento de relacionarte, ayuda a que encamines el diálogo con base en la observación, el análisis de cada persona y de la situación; hace que caigas bien al ser ocurrente, sin embargo, no está de más planear tus acercamientos con una base estratégica para que tus diálogos trasciendan y generes negocio.

Cierto es que el tema con el que abres una conversación dependerá del contexto: tipo de reunión, el objetivo del relacionamiento, la duración del diálogo, la edad de los interlocutores, el ruido ambiental, etc.; lo importante es que independientemente de que esos elementos sean favorecedores o no, encuentres la manera de lograr tu objetivo: entablar una conversación exitosa, que ésta sea productiva y te aporte algún beneficio. La ventaja no necesariamente tiene que ver con algo económico, incluso un consejo sobre algún tema que sea de tu interés, es de gran valor.

Finalmente, el concepto de “No Small Talk” funciona en cualquier ámbito, así que la próxima vez que acudas a cualquier tipo de reunión, entabla una conversación exitosa, verás que poco a poco se convertirá en un hábito.