El secreto de la sazón de México

Uno de los recuerdos más hermosos de mi niñez es el de mi abuela María preparando donas, mientras yo impaciente la veía sumergirlas una a una en aceite burbujeante, tomando ahí todo tipo de formas, aunque ninguna parecida a la rosquilla tradicional, lo que además de causarme gracia despertaba mi imaginación.

Añoranzas como ésta he encontrado una y otra vez en mi andar periodístico, así que puedo asegurar con conocimiento de causa que la vocación de muchos de los grandes chefs surge desde el hogar, donde las madres y las abuelas hicieron de la comida su mejor lenguaje para expresar amor, y este es el secreto de la sazón de México, hoy replicada en los eventos MICE como una de las principales virtudes de nuestra cultura. 

El tema no es menor cuando caemos en cuenta que tras la revolución por la que atraviesa el servicio de catering, éste forma parte de la estrategia de comunicación de la empresa o marca, coadyuvando a transmitir sus objetivos, es por ello que en MDC The Event Planners Magazine nos dimos a la tarea de buscar a quienes están marcando tendencia en temas de montaje, innovación gastronómica, tecnología e incluso neuromarketing.

Y si bien, los motivos que nos mueven desde esta sala de redacción son los de aportar a la industria de reuniones y celebrar sus avances, también nos atañe como medio de comunicación el seguimiento de propuestas que al paso del tiempo deberían verse reflejadas en acciones, luego entonces, en el Global Meeting Industry Day (GMID18) esperaba conocer los resultados de las tareas planteadas durante las mesas de trabajo de las primeras dos ediciones de este movimiento global y que muchas de ellas enarbolaron la bandera del COMIR desde el planteamiento de su conformación.

Lo que escribiré a continuación es también a título muy personal, porque hoy más que nunca nuestra voz cobra sentido y lo hará de forma potente a través del voto, el cual debe ser consciente e informado, lejos de enaltecer banderas partidistas, porque es imperativo entender el daño que la inseguridad ha infringido a México y que nos ha convertido en prisioneros del miedo, ese que traspasa fronteras y regresa en forma de alertas de viaje para los extranjeros, ese que ha movido la balanza hacia el “no” en postulaciones, ese que se ha convertido en rabia e indignación tras haber sido víctima de algún robo mientras se es partícipe de un evento y que incluso se vuelve un viacrucis tras denunciar el hecho. Por desgracia no somos ajenos a estas penosas historias, de las que en numerosas ocasiones hemos dado cuenta, y a las que hoy se suma la de Joaquín Armenta.

Estoy convencida que como sociedad somos responsables de este mal, pero también somos nosotros quienes podemos detenerlo, actuando cada uno desde nuestra trinchera con civilidad y no siendo indiferentes a las políticas públicas. Por ello me parece atinado compartir una lectura que recientemente llegó a mis manos y que lleva por título “Cómo poner un alto a la inseguridad en México”, que en primera instancia me llevó a entender cómo se ha manejado este problema desde el ámbito gubernamental y cómo algunas decisiones han sido caldo de cultivo para la impunidad y la fragmentación de la procuración de justicia, tema del que siendo honesta poco sabía, pero que gracias a este libro escrito por Alejandro Desfassiaux, plantó en mí el interés por conocer las propuestas de los actuales candidatos a la Presidencia en material de seguridad pública y partiendo de esto tomar la decisión de voto mucho más consciente.