PRIMACÍA EN SALUD DICTA RECUPERACIÓN

Delta establece prioridades y retoma el vuelo.

Una “turbulencia” inesperada puso en jaque a prácticamente todas las aerolíneas del mundo, las cuales, han ido retomando el vuelo de manera lenta y paulatina. Pese a las “nubladas” condiciones y gracias a una estrategia, Delta Airlines encontró la forma de elevarse nuevamente.

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“Creemos que hoy las empresas que prioricen la salud de sus empleados tendrán una mejor recuperación económica”, asegura Luciano Macagno, director general para América Latina, de Delta. Durante una charla virtual explicó que la fórmula creada por la compañía para la recuperación incluye:

  • Aplicación regular de pruebas a colaboradores
  • Desarrollo y adopción de protocolos dentro de la empresa y con usuarios
  • Mayor seguridad en sus operaciones
  • Alianzas estratégicas, como la que actualmente tienen con Emory Healthcare, el sistema de atención médica más grande del estado de Georgia, Estados Unidos, que comprende once hospitales, la Clínica Emory y más de 250 ubicaciones de proveedores.

Seguridad = salud

En tiempos de pandemia, la seguridad adquiere un nuevo significado, pues hoy los viajeros también quieren sentir que su salud no corre riesgo al abordar un avión. “Hoy quieres saber que no enfermarás en un vuelo, hoy esto es vital para todos”, asegura Carlos Del Río, asesor especial en enfermedades infecciosas de Delta, profesor Distinguido de Medicina de la Universidad de Emory y médico en Emory Healthcare.

Regulación Global

Desde el punto de vista del especialista de la salud, para brindar mayor protección a los viajeros también es necesario estandarizar los requerimientos para pruebas y tener mayor disponibilidad en los aeropuertos pues en el mediano plazo es la medida más adecuada para evitar al máximo el riesgo de contagio por COVID-19.

Responsabilidad Social Individual (RSI)

Otra herramienta para reforzar lo anterior, es la RSI. Del Río comparte que su mayor preocupación cuando viaja es el comportamiento de la gente antes del abordaje y desembarque, pues muchas veces no se atienden las instrucciones del personal en tierra, lo que se traduce en aglomeraciones innecesarias.

Aterrizaje seguro

Para el experto en salud, no es momento de bajar la guardia. “Cuando vamos en el avión y nos informan que ha iniciado el descenso no nos quitamos el cinturón de seguridad, al contrario, vamos asegurados hasta que nos encontramos en tierra, a salvo”. Con este ejemplo Carlos Del Río pide mantener todas las medidas para evitar la transmisión del virus SARS CoV-2, continuar con todos los cuidados y adoptar los protocolos globales. “Reactivar implica adaptarse y hacer las cosas de manera distinta”, concluye el médico especialista.