CONFÍA PERO TAMBIÉN INVESTIGA

Pensar que todos actúan de manera honesta y desinteresada en el terreno profesional, desafortunadamente no siempre es atinado.

Cuando estamos en los inicios de nuestra carrera profesional nos emocionamos porque finalmente nos trasladaremos al campo de acción para poner en práctica todo lo que aprendimos durante tantos años de formación, pero también nos dejamos envolver por el velo de la inocencia. Si somos personas honestas pensamos que así serán los demás.

Así lo cree Rodolfo Macedo, Executive Director en MBTA Mexico Business Travel, quien comparte con los lectores de MDC The Event Planner´s Magazine, una historia que le ocurrió en sus inicios y que, a pesar de colocarlo en una situación comprometida, también incitó en él la reflexión.

“Comencé a trabajar en una empresa, lo que hoy es BCD Travel pero en ese entonces tenía otro nombre. Inicié como director de Proyectos, luego me desempeñé en la Dirección Comercial y así fui ocupando cargos de mayor jerarquía. De pronto, se suscitó un conflicto con un ejecutivo de cuenta a quien defendí ‘a capa y espada’; creí en él y en lo que decía en un inicio. Mi sorpresa fue mayúscula cuando cinco minutos antes de entrar a una junta con el cliente, me confesó que en realidad había hecho mal uso de una tarjeta de crédito y reconoció su error”.

La situación se tornó bastante compleja para Rodolfo, quien optó por confiar en la palabra de quien consideraba un hombre honesto. “Mi error fue confiar sin considerar más; hoy puedo decir que aunque debemos darle un voto de confianza a quienes son parte de nuestro equipo, también considero que hay que investigar para estar seguros de cómo sucedieron los hechos”.

HUMILDAD, ANTE TODO

Así como Rodolfo aprendió una lección que le ayudaría a ser mucho más precavido, también a lo largo de su trayectoria profesional ha conocido gente que le ha demostrado que no importa la posición que ocupes, siempre debes ser humilde porque así son los grandes.

“Hace algunos años, tenía una cita con Carlos Fernández González, quien en ese entonces era presidente del Consejo de Administración de Grupo Modelo. La reunión era en Santa Fe y yo iba un poco retrasado debido al tránsito vehicular, pensé que eso le pondría un poco de tensión a la reunión. Para mi sorpresa, cuando llegué, su jefe de seguridad me recibió el coche y me llevó hasta donde estaba Carlos, a quien en realidad conocí en la preparatoria. Desde que nos saludamos noté su sencillez; estuvimos platicando cerca de dos horas y la sensación que tuve al final fue muy agradable, pues a pesar de ser un hombre poderoso, siempre se mostró como una persona comprometida con su trabajo y, sobre todo, me dio una demostración de humildad.”

APRENDER DE LOS GRANDES

Una enseñanza más para Rodolfo fue cuando estando en GBTA y organizando la convención que celebraban cada año en Estados Unidos y a la que asistían cerca de cuatro mil personas, se topó con un problema en el montaje que de entrada nadie sabía cómo resolver. “En eso llegó el jefe mayor y con dos instrucciones precisas resolvió el tema de montaje que teníamos. No cabe duda que la experiencia da la habilidad para tomar decisiones y resolver en un par de minutos. Otra cosa que me quedó clara es que es necesario respetar a todos los involucrados en la operación de eventos y aprender de quien tiene mayor experiencia.”

Rodolfo Macedo