¿TODOS SOBREVIVIRÁN A LA NUEVA NORMALIDAD? 

Las empresas organizadoras de eventos necesitan desarrollar tecnologías y talentos, además de adoptar otras prácticas, lo que implica elevar sus costos.

Mucho se ha hablado en las últimas semanas acerca de cómo será la organización de eventos en el futuro inmediato y cuáles son los retos específicos que tendrán que superar quienes organizan grandes encuentros.

Durante su participación en el webinar que llevó por título: “Cómo regresará la industria de reuniones después de la pandemia”, organizado por el Buró de Turismo de Tuxtla Gutiérrez y la Asociación de Empresas de Turismo de Negocios (AETNE), Jaime Salazar, presidente del Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones (COMIR), dibujó un panorama destacando de manera puntual los desafíos que tendrán que encarar los empresarios y en general toda la cadena de valor, y cómo podrían salir avante.

JAime Salazar

La industria antes de la pandemia

*aportación al PIB de 1.8% (equivalente a la actividad económica de Quintana Roo)

*310 mil eventos en 2018

*280 mil eventos en 2019

*30.3 millones de cuartos noche en 2018 (1/4 de la ocupación)

Impacto en la industria y expectativas

Se calcula que hay entre 25 y 30 mil eventos pospuestos, por lo que resulta complicado encontrar nuevas fechas debido a que para meses posteriores ya se tenían reuniones agendadas.

Los cálculos indican que para 2022 las cifras serán similares a las registradas hace tres años. También se prevé que la mitad de las pymes desaparezca este mismo año.

Un escenario dividido en tres

  1. Emergencia (2020)

  1. Recuperación (2020-2021)

  1. Nueva normalidad (2021-2022)

De acuerdo con Salazar, los principales actores de la industria se preparan para arrancar operaciones en agosto −con eventos pequeños y estrictas medidas sanitarias−, aunque prevén que será hasta el mes de octubre cuando se organicen más eventos.

Transformación y adopción de nuevas prácticas y nuevos estándares

  • Aplicar la sana distancia social. En congresos y convenciones se prevé una reducción del 50% en el número de asistentes o bien, esa otra mitad convergerá de manera virtual. También es muy probable que los ponentes se conecten vía remota, sobre todo si son extranjeros. En las exposiciones habrá horarios asignados para los visitantes y tendrán que adoptarse certificaciones internacionales para garantizar la seguridad de todos.

sana distancia

Ya no se brindará coffee break, los proveedores de catering ofertarán alimentos para consumir de manera individual.

  • Máxima seguridad. Incorporar controles sanitarios para identificar síntomas –como la toma de temperatura corporal− colocar arcos y contratar paramédicos. Garantizar la sanitización de instalaciones incorporando normas internacionales.

  • Generación de eventos híbridos, lo que implica:

*incorporación de nuevas tecnologías

* adopción de nuevos talentos

*desarrollo de plataformas digitales

*desarrollo de habilidades para transmitir conocimientos a distancia. Habrá que ser más ameno, concreto y hábil para comunicar.

webinar

  • Sustitución de todo el material impreso (folletos, directorios, gafetes, entre otros) por nuevo software que permita descargar información útil para los asistentes, por lo que habrá que generar frases cortas e información consistente. El código QR reemplazará al gafete.

  • Adoptar una nueva logística que integre y haga responsable a toda la cadena de valor; partirá desde el proveedor, del proveedor hasta el cliente, del cliente para asegurarse de que todos y cada uno están cumpliendo con las normas sanitarias exigidas.

  • En el site inspection, la verificación del meeting planner ya no abarcará únicamente el recinto o salón y algunos sitios turísticos del destino, su visita tendrá que extenderse hacia las terminales aéreas y terrestres, además de la verificación hacia varios prestadores de servicios, como taxistas o tour operadores. Esto a su vez implicará mayor capacitación en toda la cadena de valor.

Eventos masivos vs eventos de negocios

El presidente del COMIR fue muy enfático al solicitar que los eventos de negocios no se clasifiquen como eventos masivos, pues estos últimos son un verdadero motor para las economías locales, por lo que deben operar a la brevedad.

Un gobierno que genera dudas

Esta ha sido una de las declaraciones más fuertes del también empresario, quien ha sido muy enfático en que antes de la pandemia ya se vivía una situación económica crítica debido a la “política errada” del gobierno, al que acusó de generar poca confianza. “Hay incongruencia en el gobierno, si como mexicanos no confiamos, menos lo harán los visitantes internacionales, este es un reto más”, aseguró.

Sin varita mágica

En conclusión, el panorama de la industria no se vislumbra sencillo. Sin duda, la incorporación de tecnología, talento, nuevas prácticas, estándares internacionales de calidad, modificación estructural, mayor capacitación, etc., implicará un incremento considerable en los costos. La gran interrogante es quién deberá asumirlo, ¿las empresas, los proveedores, el consumidor final?, ¿cuántas empresas podrán realmente ajustarse a esta nueva dinámica? Por ahora la respuesta está en el aire. Lo que hoy toca es cuidarnos pues como dice Jaime Salazar, “sin salud no hay eventos, no hay negocios y no hay nada”.

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