La relación México–Colombia está tomando un giro interesante gracias a la coordinación entre Accor, Aeroméxico y ProColombia, que están activando una red más sólida para el movimiento corporativo entre ambos países. México cerró el año como uno de los principales emisores hacia Colombia, un impulso que Aeroméxico ha vivido desde cabina.
En conjunto, la alineación entre conectividad, portafolio hotelero y promoción conjunta gana tracción propia y que ya forma parte de la conversación entre planners, proveedores y empresas que buscan operar entre ambos países con rutas y opciones hoteleras en expansión.
Fernando Esqueda recordó que llevan más de una década sosteniendo presencia constante en Bogotá y Medellín, reforzada hoy con seis operaciones diarias en Boeing 737 MAX que atienden tanto a equipos comerciales como a viajeros que mezclan agenda laboral con estancias breves. Desde su visión, el pasajero colombiano que aterriza en México ya viene conel objetivo de generar vínculos profesionales que se vuelven recurrentes y que necesitan una ruta aérea estable, no solo un par de frecuencias por temporada.
En paralelo, Accor está ajustando piezas para ampliar su huella en ambos mercados. Mario Rosas compartió que México y Colombia funcionan como aliados naturales para reuniones y cuentas regionales; esa afinidad se refleja en su plan de crecimiento, que pasa de 42 hoteles activos en México a un portafolio estimado de unas 200 propiedades para 2027, con aperturas, adquisiciones como Royal Resorts y el avance de marcas como Ibis Styles, Swissôtel o Rixos, además de proyectos en marcha en Querétaro, San Miguel de Allende y Mineral del Pozo.
En Colombia, la operación de 22 hoteles permite cubrir desde estancias prácticas hasta experiencias de lujo bajo Sofitel, con puntos clave en Medellín y Bogotá.






