Por: Dra. Betina Anzilutti*
“La inclusión deriva de la accesibilidad. Si algo no es accesible, no me incluye”, así abro esta columna, pues veo que, en América Latina, todavía los vocablos se confunden. Y para hablar de accesibilidad debemos partir de definiciones claras. Un ejemplo concreto basta para comprender cabalmente esta premisa “si el sanitario/baño de un restaurante está en un segundo piso y no cuenta con ascensor no es accesible (supongamos un comensal usuario en silla de ruedas) y si no es accesible, no me incluye”.

Repasada entonces la diferencia entre ambos vocablos, nos ocuparemos de la accesibilidad en restaurantes recordando que la misma “es la capacidad de un producto o servicio de ser comprensible, utilizable y autónomo para todas las personas más allá de su condición física o mental”
Claves para restaurantes
Como la gastronomía forma parte del disfrute de la cadena de valor del turismo y las reuniones, la inclusión en restaurantes debe estar presente. Cuando viajamos por ocio o negocio estamos siempre disfrutando de platillos locales, de modo tal que, tanto en bares como restaurantes, la accesibilidad tangible e intangible no es una opción.
- Fachada y accesos: rampas sin desniveles, suelos firmes y estacionamientos cercanos con espacios señalizados.
- Puertas y pasillos: anchos mínimos de 80 cm y corredores de 1,20 m con espacio de giro.
- Recepción: mostradores a distintas alturas (80 cm y 1,20 m), pensados también para personas de talla baja.
- Mesas y sillas: sin travesaños que impidan la entrada de una silla de ruedas, con superficies de 80 cm de altura y sillas de 45-50 cm para facilitar transferencias. Las mesas redondas, remarcó, favorecen la igualdad y la comunicación.
- Señalética y menús: carteles a 1,20 m de altura, con tipografía clara, contrastes de color y posibilidad de incluir braille y pictogramas. Los menús deben ser legibles, impresos en papel mate, en negro sobre blanco o en amarillo sobre negro (fuente Arial o Calibrí).
- Tecnología accesible: sitios web con descripciones de imágenes, subtítulos y audio descripciones; no depender exclusivamente de códigos QR.


Aspecto crucial
Se trata de la capacitación del personal, es decir, los protocolos básicos sobre como recibir a comensales con discapacidad o capacidad restringida también, por ejemplo: embarazadas, 75 años, accidentados temporalmente, etc. La accesibilidad arquitectónica no basta, la actitud del personal es fundamental y en estos casos el comportamiento del camarero es crucial.

*CEO de Noun Eventos & Capacitación Ejecutiva
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