
Hay inquietudes que surgen mucho antes de convertirse en profesión. En el caso de Alejandra González, el interés por cuidar el medio ambiente estaba presente desde niña: ahorrar agua, generar pocos desechos sólidos y preguntarse qué podía hacer para reducir el impacto de las acciones cotidianas. Años después, al estudiar turismo y acercarse a la industria de reuniones, encontró la manera de convertir esa preocupación en una fuente de trabajo.
Su llegada al mundo de los eventos ocurrió durante sus prácticas en el desaparecido Consejo de Promoción Turística de México (CPTM). Más adelante, en un proyecto de consultoría, participó en la elaboración de un manual para eventos verdes. Esa experiencia conectó sus dos inquietudes y dio forma a la idea de crear algo propio. En 2016, tras varios años de pensarlo, nació Eventos Sustentables.
La semilla
Hace diez años, explicar qué hacía su empresa no era tan sencillo. Ale —como la llaman sus amigos y colegas— recuerda que algunos imaginaban eventos llenos de cartón o con una estética particularmente “verde”. Su intención, en cambio, era que la sustentabilidad dejara de verse como un elemento adicional y comenzara a formar parte de la planeación.

Desde entonces, el trabajo ha pasado por temas como: reducción de residuos, impacto social positivo, aprovechamiento de alimentos, selección de proveedores y, más adelante, medición de la huella de carbono. Al principio también descubrió que muchas acciones sustentables no necesariamente implicaban un mayor presupuesto, aunque sí podían requerir más tiempo y coordinación.
“Un evento sustentable tiene que empezar desde que lo estás planeando.”
Las primeras raíces
En estos primeros años también comprendió que hacer las cosas de otra manera implicaba construir una red de proveedores y aliados capaces de acompañar el proceso. Desde regalos adquiridos a mipymes y artesanos, hasta la realización de experiencias como talleres de huertos urbanos, cenas a ciegas o degustaciones de miel, la empresa fue dando pequeños pasos antes de incorporar herramientas como la medición de la huella de carbono.

Hoy, el reto es distinto, ya no se trata solamente de incorporar acciones, sino de poder demostrar qué ocurrió con ellas: ¿cuánto residuo se separó?, ¿a dónde llegó?, ¿qué impacto generó? Para ella, la trazabilidad y el seguimiento son algunas de las tareas pendientes de la industria, sobre todo porque después de un evento suele llegar el siguiente y el tiempo para documentar lo sucedido se reduce.
Por eso, su trabajo comienza mucho antes de que un grupo llegue al recinto. Desde la planeación se revisan aspectos como la sede, la movilidad, los proveedores y los materiales; se establecen lineamientos, se supervisan acuerdos y, posteriormente, se generan reportes. Así, la sustentabilidad deja de ser una acción aislada para convertirse en un proceso que puede medirse y mejorar.
Raíces que crecen
La conversación también ha cambiado. Lo que hace una década podía percibirse como una tendencia hoy forma parte de las decisiones de muchas empresas y, cada vez más, de las expectativas de quienes asisten a los eventos. Ale considera que las nuevas generaciones tendrán un papel importante en este cambio: “querrán saber qué sucede detrás de cada encuentro y qué impacto deja”.

En estos diez años, Eventos Sustentables también le ha permitido experimentar distintas facetas: marketing, destinos, congresos, capacitación, consultoría, turismo y emprendimiento encontraron un mismo espacio. En sus palabras, se reconoce como una persona curiosa, que disfruta aprender, incluso de temas que no necesariamente están relacionados con su trabajo.
Esa curiosidad también la ha llevado a construir una red de especialistas —biólogos, apicultores, recicladores y otros aliados— a la que llama su Tribu del Cambio. Para ella, la sustentabilidad tampoco termina cuando acaba un evento, es una forma de vida que se refleja en decisiones del día a día: separar residuos, evitar el unicel, llevar recipientes propios, apagar las luces o cuidar el agua.
Nuevas semillas
Con la sonrisa que la caracteriza, Ale asegura que la siguiente etapa de Eventos Sustentables está relacionada con llevar «la semilla del cambio” a más empresas y personas que quieren incorporar prácticas responsables, pero no siempre saben por dónde empezar. “Mi objetivo no es solamente hacer más eventos sustentables, sino conseguir que esas decisiones se vuelvan parte de la manera cotidiana de hacer las cosas”, concluye.

+ personal
- Libro favorito: El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry
- Mantra: “Si lo crees, lo creas”
- Ritual: Escuchar afirmaciones y tomarse un café o un té con calma
- Hobby: Armar rompecabezas
- Comida favorita: Comida mexicana
- Plan ideal: Caminar al atardecer






