
Si tu respuesta es: número de asistentes, fotos y nivel de satisfacción, probablemente estás dejando por fuera lo más importante. Hoy un evento se evalúa por el impacto que genera, no solo por lo que ocurrió durante su ejecución.
5 datos para clientes, patrocinadores y destinos:
1. Impacto económico
¿Cuánto movimiento económico generó el evento?
Mide noches de hotel, gasto de los asistentes, consumo en restaurantes y transporte, contratación de proveedores locales, así como empleo generado.
Ejemplo: El evento generó 2.450 noches de hotel y un impacto económico estimado de COP $3.200 millones.
2. Impacto en negocios
¿Qué oportunidades produjo el evento?
Reporta leads generados, reuniones de negocio, alianzas estratégicas, negocios cerrados y negocios proyectados.
Ejemplo: Se realizaron 620 citas de negocio con una proyección de USD 4,8 millones en oportunidades comerciales.

3. Impacto en conocimiento
¿Qué cambió gracias al evento?
Personas capacitadas, horas de formación, certificaciones, contenidos consultados y transferencia de conocimiento.
Ejemplo: El 93% de los asistentes afirmó haber adquirido conocimientos que aplicará en su organización.
4. Impacto social
¿Quiénes se beneficiaron además de los asistentes?
Incluye empleo local, participación de proveedores de la región, accesibilidad, inclusión y beneficios para la comunidad.
Ejemplo: El 81% de los proveedores contratados fueron locales y se generaron 280 empleos temporales.
5. Impacto ambiental
¿Qué hicimos para reducir nuestra huella?
Mide residuos aprovechados, consumo de agua y energía, materiales utilizados, desplazamientos y huella de carbono.
Ejemplo: Se recicló el 76% de los residuos generados y se evitó el uso de 10.000 botellas plásticas.
¡Recuerda! Empieza a recopilar esta información desde la planeación del evento, no cuando llegue el momento de hacer el informe de cierre.






