Tras cruzar las puertas de Ajoblanco , el bullicio de la Ciudad de México queda atrás para dar paso a un ambiente que recuerda las sobremesas españolas, donde el aceite de oliva, el pan recién horneado, un vermut bien servido y el aroma de un arroz al fuego lento marcan una experiencia no sólo para el paladar sino para todos los sentidos.
Ubicado en Lomas de Chapultepec, Ajoblanco ofrece una propuesta para cenas de negocios, lanzamientos de producto y celebraciones privadas en las que la gastronomía se convierte en parte del evento.
El restaurante dispone de una barra ideal para encuentros informales entre tapas, pinchos, cerveza de barril o un vermut; salones privados para grupos de 20, 40 y hasta 60 invitados, además de la posibilidad de reservar una planta completa del inmueble para garantizar privacidad y un servicio exclusivo.
«Nos basamos mucho en el producto. Escogemos siempre lo mejor, cocinamos todo al día y lo hacemos con las recetas tradicionales, incorporando innovación con una cocina española que dialoga con la mexicana», chef Manuel Victoria.
La filosofía de la casa gira en torno a la dieta mediterránea, pescados y mariscos frescos, productos de la huerta y una amplia selección de arroces. El restaurante propone un recorrido por algunos de sus platos más representativos. La experiencia comienza con un shot de ajoblanco acompañado de piñones y cereza, seguido por una semi mojama de king kampachi —pescado curado a la española— y una tostada de txangurro —marisco— con salsa bernesa.






La travesía continúa con fritos de pescado al limón y una croqueta de callos con manitas antes de dar paso a uno de los grandes protagonistas de la cocina española: el arroz marinero. Después llegan el pulpo al romesco con migas y garbanzos, el bacalao al ajoarriero y un lechón a la plancha con puré de manzana rostizada.
El cierre mantiene el espíritu de la casa con un granizado de jerez y hierbabuena como prepostre, seguido por una torrija estilo Ajoblanco, reinterpretación de uno de los postres más tradicionales de España.
Ajoblanco demuestra que una reunión también puede construirse alrededor de una buena mesa:
- Salones privados para juntas ejecutivas y comidas de negocios.
- Áreas interiores para presentaciones, aniversarios corporativos y cenas de empresa.
- Espacios exteriores que pueden destinarse a recepciones o cocteles.
- Servicio de banquetes y catering para eventos fuera del restaurante










