En la industria de reuniones, la experiencia ya no comienza cuando inicia la agenda de trabajo, sino desde el momento en que los asistentes llegan al hotel. Nobu Hotel Los Cabos presenta Beyond Inclusions, Without Limits, With Nobu, un programa pensado para event planners que reúne hospedaje, gastronomía y beneficios para encuentros corporativos en un mismo esquema, con el objetivo de reducir la operación logística y elevar el valor de cada encuentro.
Nobu MICE
Disponible para grupos corporativos, conferencias, reuniones, retiros ejecutivos, buyouts y eventos empresariales con un mínimo de 10 habitaciones, el programa incorpora, sin costo adicional, buena parte de la propuesta culinaria del resort, uno de los elementos que distingue a la marca a nivel internacional. No aplica para bodas, grupos de placer ni eventos sociales.
Más que un plan de alimentos, la iniciativa convierte la gastronomía en parte de la estrategia del evento. Los asistentes pueden acceder a más de diez restaurantes y bares, incluyendo la experiencia del reconocido Nobu Restaurant, donde la cocina de inspiración japonesa y los ingredientes de alta calidad forman parte del recorrido del grupo. Entre las propuestas destaca el menú Omakase, una experiencia de fine dining que ahora puede integrarse a programas corporativos.
Más organización
Para los organizadores, el beneficio también está en la operación. Al concentrar distintos componentes de la estancia dentro de una tarifa integral, disminuye la gestión de proveedores y facilita la coordinación de presupuestos, permitiendo dedicar más tiempo al diseño del contenido y la experiencia del evento.
La propuesta se respalda con infraestructura para encuentros de diferentes formatos. Nobu Hotel Los Cabos dispone de más de 1,300 metros cuadrados para reuniones y convenciones, donde sobresale el Tsuki Ballroom, con capacidad para 480 asistentes, además del Aozora Ballroom, el salón Umi y un salón privado para sesiones ejecutivas.
Los espacios exteriores amplían las posibilidades para recepciones y actividades de integración frente al Pacífico. La Terraza Shiawase puede recibir hasta 700 personas, mientras que la Terraza Yakusoku y el Jardín Yakusoku ofrecen escenarios abiertos para cocteles, cenas de networking o celebraciones corporativas.
El resort complementa esta infraestructura con 200 habitaciones y suites, además de las Nobu Residences, orientadas a estancias prolongadas. Toda la oferta gastronómica está encabezada por el chef Diego Sobrino, junto con la propuesta del icónico Nobu Restaurant.
Para eventos privados, el hotel permite utilizar sus salones hasta las 23:00 horas e incluye hasta cuatro horas diarias de evento privado, además de menús de banquete y barra internacional. Quienes prefieran realizar actividades en terrazas o espacios al aire libre frente al océano pueden acceder a ellos mediante una tarifa especial de 25 dólares por persona.
Destino especializado
Este lanzamiento llega en un momento favorable para Los Cabos. De acuerdo con FITURCA, el segmento de reuniones genera una derrama económica superior a 700 millones de pesos al año, mientras que el destino concentra más del 80 % de las cerca de 8 mil reuniones que se realizan anualmente en Baja California Sur, fortaleciendo su posición dentro del turismo de reuniones en México.
«El segmento corporativo busca hoy algo más que grandes salones. Busca servicios de alta gama, experiencias personalizadas y escenarios naturales únicos que aporten valor a cada encuentro. Los Cabos es el destino idóneo pues ha logrado capitalizar su infraestructura turística de primer nivel y una conectividad aérea que lo enlaza con importantes ciudades de Norteamérica, Europa y Centroamérica», Manuel Lara, Director de Ventas de Nobu Hotel Los Cabos.
Inspirado en la filosofía Shiawase del Pacífico, que fusiona el minimalismo japonés con el paisaje de Baja California Sur, el programa apuesta por reuniones donde la hospitalidad, la cocina y el entorno forman parte de una misma propuesta. Para las empresas, representa una forma distinta de planear eventos: con menos procesos administrativos y más espacio para crear experiencias que trascienden la sala de juntas.






